Escribir, ¿para Nosotras?

24 jun

Las mujeres hemos escrito desde lo privado, desde nuestro cuarto; cuando las mujeres aprendieron a escribir lo adoptaron como un ejercicio personal, íntimo: diarios, correspondencia, autobiografías. Muchos de estos textos se perdieron, quemados por sus mismas autoras, perdidos por descendencias irresponsables con la memoria de sus mujeres. El proceso de escritura de las mujeres ha sido diferente, los hombres luchan por un nombre, por hacerlo, por mantenerlo.

Publicar los textos, dar a conocer esas producciones tan íntimas era impensable, era una ambición muy grande, había que sentir vergüenza por desear algo así, era casi que desear la gloria, y algo se ha tenido claro: la Gloria es masculina y la Felicidad femenina. Para los hombres los grandes homenajes, los monumentos, la veneración, para las mujeres el silencio, los placeres simples, la cotidianidad del hogar, a nada más podía aspirar una mujer que a ser buena madre y buena esposa, eso había de ser suficiente para morir con la conciencia tranquila, más no para ser recordada, porque las mujeres también merecían el olvido, desde sus nombres cedidos al apellido de sus maridos.

Haber accedido a la educación y constituir ahora más del 50% de los estudiantes universitarios ha creado un nuevo orden social, desde la época que a las mujeres les avergonzaba publicar o lo hacían bajo seudónimos masculinos han pasado muchas cosas: guerras mundiales, el pelo y la falda cortos, divorcios, la píldora y la revolución sexual y los feminismos. Las mujeres siguieron escribiendo (y publicando bajo nombres de hombres), y todas esas transformaciones modificaron también su forma de ver el mundo, de relacionarse y de representarse. Acostumbradas a ser contadas por los hombres, cuando tuvieron la primera oportunidad de contarse las mujeres lo siguieron haciendo de la misma manera: escribieron tratados del buen vivir que aconsejaban a las demás cómo ser “modelos de mujer”, formas de corresponder a ese ideal de feminidad masculino que las representaba, también escribían para la Prensa Femenina (periódicos y revistas de moda: otra forma de opresión) obras de educación y biografías de mujeres ilustres. Luego vino la novela, el introito real de las mujeres en la literatura, ya conocemos los nombres de las grandes novelistas, pero este hecho significó porque ser escritora se convirtió en profesión, se circulaba en el espacio público como “Escritora”: esas mujeres vivían de sus plumas. Se resalta el hecho de la educación privilegiada y de la relación directa con hombres involucrados en los medios de producción y distribución: padres y maridos dueños de periódicos y editores; no solo en el caso europeo, Soledad Acosta de Samper, en el caso colombiano. Fue entonces esa la oportunidad, publicar novelas, que tuvieron las mujeres de contarse a sí mismas, de decir lo que despreciaban, de criticar el conformismo de sus vidas y de conseguir una forma de independizarse.

Ahora, las mujeres publican con relativa facilidad, algunas viven de sus plumas y reciben premios por hacerlo; aún se publican cosas que parecen anteriores al Siglo XIX pero se tiene claro que no hay que reivindicar la mala literatura simplemente por el hecho de ser escrita por mujeres.

Nosotras, las de hoy, asistimos a la revolución tecnológica, renunciamos al matrimonio como realización, le huimos a los hijos y decimos que pagamos la mitad de la cuenta (aunque a veces nos duele y queremos que el tipo pague completo). La conquista de la política se ha dado de a poco, sin embargo, aún somos sospechosas cuando viajamos y salimos de rumba solas, pero es cierto que tenemos formas simples y cotidianas de hacernos escuchar. Leo a varias bloggeras por ejemplo: unas reivindican su feminismo, otras el ideal de belleza, unas cuentan sus relaciones o no relaciones con los hombres, otras los dejan por el piso. Muchas queremos escribir para subvertir-nos, para escandalizar, reivindicarnos, decir y decirnos, contarnos, porque queremos hablar, no ser hablada por otros. Inevitablemente muchas de esas construcciones pasan por nuestra relación con el sexo opuesto, cuando nos medimos o nos comparamos con ellos, cuando dejamos por escrito que nos molestan.

Es cierto que también escribimos desde otras conquistas individuales. Saber que podemos narrarnos nosotras mismas, que tenemos herramientas como estas para ser leídas por otras, y otros, me hace recordar esa primera conquista de la escritura que hicieron nuestras antepasadas cuando al fin lograron franquear esa barrera masculina de poder. En eso pienso cada vez que estoy frente a la pantalla o frente al papel, que debo, que quiero, escribir desde mis circunstancias como mujer, porque se que se nota, que los demás van a sentirlo al leerme.

(Imagen tomada de http://mimundolibre.blogspot.com/2008_10_01_archive.html)

Licencia de Creative Commons
Escribir, ¿para Nosotras? by Cathy Ao is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.

Advertisement

Etiquetas: , ,

2 comentarios hacia “Escribir, ¿para Nosotras?”

  1. Viviana Palacio 24 junio 2010 a 4:01 pm #

    Catha este escrito es digno de una mujer con la inteligencia, la picardía y esa naturalidad que mujeres como tú, como yo y como miles en el mundo pensamos que la revolución no se hace con las armas sino desde la letras, la libertad y la expresión.

  2. Fabian 26 junio 2010 a 3:30 am #

    Sin duda una reflexión muy profunda sobre ustedes. No vendré con el clichesito de que las admiro por ser mujeres, que son más importantes que los hombres, que blahblanblah. Eso es basura machista. Sarah Palin, o (nuestro caso criollo) Noemí Sanin son una vergüenza, de lo peor que hay, pero no por ser exclusivamente mujeres hay que criticarlas.
    A lo que quiero llegar es que la historia que se han habrado la han hecho a pulso, y eso es admirable. Quizá haya sido más lenta porque, mientras nosotros creamos produciendo, ustedes, creo, lo hacen seduciendo. Y eso es más lento, más sutil, más hermoso.
    No dejes de escribir. Saludos.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.